Catalunya es una colonia española por mucho que los colonos lo nieguen

Durante mucho tiempo el catalanismo se ha mantenido callado sobre algunos de los debates más importantes en la sociedad catalana actual. Cuarenta años de dictadura españolizadora crearon miedo y sumisión entre muchos catalanes que vieron que su mera existencia era un problema para el Estado español. Ahora, a medida que el nacionalismo español se ha vuelto más extremo, recentralizador, espoliador y, en muchas ocasiones, violento, ha llegado el momento de que los catalanes hablen, y salgan de su silencio emocional.

Uno de los grandes tabús dentro de la sociedad española, y la sociedad españolista en Catalunya, es considerar o no Catalunya una colonia. Evidentemente para los españolistas Catalunya es España y el castellano es idioma propio de Catalunya y punto. No hay debate, no hay posibilidad de rebatirlos. Es la típica mentalidad del colono que se siente ganador y fuerte.

Pero hagamos un esfuerzo para explicar brevemente qué es el colonialismo, cómo es el colonialismo del siglo XXI, qué tipos de colonialismo existen y comparamos Catalunya con otras naciones/regiones que el españolismo sí que considera colonias.

Se puede considerar que colonialismo es un sistema político, económico y social que un Estado impone sobre una región, nación, territorio,… Esta región puede ser interior donde tendríamos colonialismo interno o puede ser exterior. Casos de colonialismo interno serían Catalunya o, en su momento, Algeria, cuando Francia la consideraba como un departamento francés como cualquier otro y no un territorio de ultramar.

El proceso de colonización lleva consigo una extracción de los recursos económicos de la colonia que van al Estado colonizador, de la misma manera que existe una sustitución de cultura o idioma de la colonia en favor de la del colonizador.

Es evidente que desde 1714 se ha vivido un proceso de imposición del castellano sobre el catalán, en muchísimas ocasiones a través de la prohibición de este último o, como en la actualidad, con numerosas leyes en favor del castellano. Cualquier persona castellanohablante que emigró a Catalunya durante el franquismo, por ejemplo, cuando el catalán estaba prohibido, fue un colonizador, probablemente, involuntario. Estos emigrantes se aprovecharon de unas leyes obsesivamente anticatalanas y que tenían como objetivo erradicar el catalán de Catalunya. Y sin su participación, involuntaria o no, el objetivo no se podría haber logrado.

Son cientos los casos de políticos españolistas de diferente ideología que han hablado de españolizar a los catalanes a lo largo de la historia. Sin ir más lejos el Ministro de Cultura del PP Wert habló en 2012 de «españolizar a los niños catalanes». ¿Se puede españolizar a un español?

Económicamente hablando es evidente que Catalunya lleva años siendo espoliada por el Estado. Miles de millones pagados por los catalanes (más de 16,000,000,000 en 2018) cada año van a parar a otras zonas del Estado mientras que en Catalunya se sufren todavía les efectos de la crisis: miles de niños estudian en barracones, siguen las largas listas de espera en los hospitales, se concentra el mayor número de peajes del Estado y además los catalanes siguen pagando más impuestos que la media de los españoles.

Finalmente, tenemos la sumisión política de Catalunya al Estado. El 155 fue aplicado como si de una colonia se tratara, y les invitamos a estudiar como, por ejemplo, el Reino Unido aplicó un artículo similar contra Turks and Caicos para mantener un «direct rule» sobre la colonia.

Se podría entrar a debatir si Catalunya es ahora una colonia o no, lo que es evidente es que ha sido una colonia durante décadas y la sociedad actual es resultado de esa colonización. Y el uso del castellano en Catalunya es resultado de esa colonización.

Pero gran parte del españolismo sigue viviendo en un Franquismo mental, incluso muchos en la izquierda. Los mismos que consideran que el castellano es propio de Catalunya, te dirán que el hebreo no es propio de Cisjordania y en una Palestina independiente no debería ser oficial. Los mismos que te dicen que Gibraltar es una colonia, te dirán que Catalunya no lo es. Los mismos que piden la independencia del Tibet y critican la sustitución social que China ha hecho mandando a millones de colonos «involuntarios», te dirán que eso en Catalunya nunca sucedió.

Cualquier debate con un españolista sobre este tema acabará con una frase de Ban Ki Moon donde dice que Catalunya no es una colonia. Pero Catalunya no es colonia o no dependiendo de lo que diga una persona, es colonia por lo que dice la historia. Por eso quieren cambiar la historia.

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