En España es más grave gritarle a un español que romperle la cara a un catalán. ¿Es esto un estado de derecho?

En España se está viviendo un retroceso en las libertades muy grave. Pero no solamente por la cantidad de neo nazis españolistas que campan a sus anchas, pero también por culpa de un sistema judicial que se ha convertido en el garante de la unidad del estado, por encima de leyes, votos o sentido común. Los jueces se han convertido en los “últimos de Filipinas” de un Estado en total declive, que va dando sus últimos coletazos como una lagartija sin cabeza.



Arriba de este declive se encuentra el juez Llarena, la punta del iceberg de un sistema caduco, antidemocrático, ilegal y vergonzoso. Este juez tiene secuestradas a nueve personas inocentes de todos los cargos que les imputan, como se ha visto en los tribunales de media Europa. Aún así este personaje se quiere pasear por Catalunya como si nada sucediera. Evidentemente los catalanes de bien le dicen lo que piensan de él, siempre de manera pacífica. Pero verdad que al juez le gusta cuando lo aplauden por la calles de Madrid, pues igual le debería gustar que lo insulten, siempre de manera pacífica y sin agresiones físicas.

Pues resulta que en el Estado Español gritarle a un juez es razón suficiente para que venga la policía española a detenerte como le ha sucedido a Xarli, que acudió a las puertas de un restaurante donde el susodicho juez probablemente tramaba nuevos secuestros con destacados miembros del PP catalán. Xarli ejerció su libertad de expresión y le dijo cuatro cosas a Llarena. Nada que no sea normal en un estado que quiere ser democrático. Evidentemente España ni lo es ni quiere serlo.

Contrasta esta situación con la del Policía Nacional que asaltó brutalmente un periodista al grito de “Viva España y Viva Franco” rompiéndole la nariz y provocando otras muchas heridas. El asaltante no solamente sigue en libertad, si no que sigue con su trabajo dentro del cuerpo policial español. Tampoco se han detenido las decenas de miembros de grupos españolistas que han asaltado a ciudadanos pacíficos en Catalunya.

Parece evidente que la deshumanización de los independentistas por parte de medios y partidos españolistas ha llegado incluso a los cuerpos policiales que consideran que gritarle a un español es más grave que asaltar y dar una paliza a un catalán. Los peores recuerdos del siglo XX viene a nuestra cabeza. O los Mossos actúan o pronto veremos asesinatos sin condena.

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