La Vanguardia esconde el escándalo de Juan Carlos en una nueva muestra de su nulo rigor periodístico

Como se dice en catalán “Qui paga, mana” y esto es lo que estamos comprobando esta semana con la cobertura que La Vanguardia está haciendo de las grabaciones de la Princesa Corina que implican al Rey Juan Carlos en varios escándalos, que de ser ciertos, podrían acabar llevándolo a la cárcel y probablemente derrumbando la monarquía española.



A pesar de la gravedad de las acusaciones entre las que destacan corrupción, evasión fiscal o cobro de mordidas, el medio del Conde de Godó ha decidido no informar sobre el asunto. El día que saltó la noticia no había ni un comentario en la portada hablando del tema y en la portada de su versión web, con alrededor de 60 noticias, ni una hace referencia al escándalo real.

La única noticia firmada por un periodista sobre el tema es esta de Carlota Guindal, la obediente periodista que siempre escribe lo que los de arriba quieren. En este caso ignora la mayoría de las acusaciones para atacar al comisario Villarejo. ¡Qué distinto periodismo hizo el medio cuando Villarejo mentía sobre los independentistas!

Quizás la policía podría ir a preguntar a Màrius Carol si sabía algo de estas actividades ilegales. Él que siempre ha dicho tener una buena relación con el monarca impuesto por Franco y es el autor de muchos artículos y libros sobre la corona. No estaría de más que nos contara qué sabía. Incluso en las páginas de su medio.

El periodismo en España ha bajado a unos niveles indignantes, una prensa esclava de anuncios institucionales, subvenciones, chivatazos y filtraciones. Una prensa que en vez de ser un contrapoder ha decidido ponerse al lado de los poderosos para engañar y manipular a la ciudadanía. Los casos Juan Carlos o Puigdemont son paradigmáticos de cómo este periodismo ha decidido ejercer de acusación o de abogado defensor, aunque las pruebas digan lo contrario.

Comentarios

  1. elnene
    julio 14, 2018 - 11:38 pm

    Estoy ASQUEADO de tanta PPodredumbre faSScista

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  2. Eduard
    julio 15, 2018 - 7:17 pm

    La Vanguardia se ha hundido en la miseria dòcil y sumida al orden postfranquista. Ni regalada, lo mejor el sudoku.

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