La Vanguardia prescinde de Jordi Barbeta, el último tótem independentista de la redacción

Josep Antich, Xavier Antich, Jordi Graupera, Xavier Sala i Martín, Sánchez Pinyol y ahora Salvador Cardús y Jordi Barbeta. Parece que la limpieza de cualquier agente que se aleje de la línea editorial españolista continua en la redacción del medio del Grupo Godó. Es notable destacar la figura de Jordi Barbeta, probablemente el mayor conocedor de los recovecos de la política catalana de los últimos 20 años que fue desterrado a Washington en los momentos de más actividad política en Catalunya. El destierro ha durado cuatro años y a su regreso el periódico dirigido por Màrius Carol ha decidido prescindir de sus servicios cuando, una vez más, parece que vamos a tener una legislatura políticamente movida. No parece una decisión empresarial pero más bien política que, evidentemente, La Vanguardia tiene todo el derecho a tomar.



La Vanguardia supo durante mucho tiempo acercarse al poder de cualquier color, recordemos que era el periódico favorito de Franco, y en el siglo XX entró en la modernidad entendiendo las reclamaciones y anhelos de una mayoría de catalanes. Pero probablemente las presiones políticas y económicas en unos momentos de pérdida dramática de lectores e influencia, La Vanguardia decidió convertirse en un portavoz del gobierno central de M. Rajoy y después en el BOC, Boletín Oficial de Ciudadanos. Las ventas no han acompañado y la mala imagen que queda de la histórica cabecera va a perdurar muchos años entre la sociedad catalana.

Comentarios

  1. felix grau ponsa
    enero 19, 2018 - 4:35 pm

    que se vayan al carajo que es lo que se merecen

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