Macron acepta las reclamaciones de los armillas amarillas y marca el camino al independentismo

Mientras la gente que no se atreve a arriesgar nada, no ve más allá de su nariz y solamente se preocupa de tomar un gin-tonic el viernes se quedaban en casa, decenas de miles de franceses han salido a la calle para protestar por una subida del gasóleo que puede ser dramática para las clases trabajadoras.


La sensación de muchos franceses es que Macron ha trabajado solamente para una élite, desde la élite y con la élite. El Presidente de la República vive alejado de la realidad de muchos franceses que, a pesar de vivir mucho mejor que los catalanes, han decidido salir a la calle para reclamar lo que se merecen y lo que se han ganado con su trabajo.

Después de días de enfrentamientos, detenciones y violencia (estos sí) por ambos lados los manifestantes han logrado que Macron de marcha atrás con sus decisiones mostrando el camino a los independentistas catalanes.

Es difícil salir a protestar, pasar días y noches en la calle, pasar frío. Es difícil arriesgar algo, aunque sean diez minutos de nuestras vidas. Pero solamente cuando estás dispuesto a arriesgar se logra acabar con el autoritarismo y la injusticia. Tomen nota.

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