El presidente de la Federación de fútbol intenta retirar una senyera del trofeo ganado por el Barça pero la valiente capitana culé lo impide

En Catalunya hay pequeños gestos diarios que son heroicos. Llevar un lazo amarillo bajo riesgo de que los españolistas te insulten o agredan, hablar en catalán, defender una posición política independentista, denunciar el autoritarismo del estado y de sus cuerpos policiales… Y este fin de semana hemos vivido uno de esos momentos mágicos, donde la dignidad de una deportista ha superado la intransigencia y censura del nuevo presidente de la Federación Española de Fútbol.


Este individuo de nombre Rubiales ha intentado, sin éxito, retirar la bandera catalana que cubría el trofeo ganado por las futbolistas del Fútbol Club Barcelona. Parece increíble pero en el siglo XXI moleste que alguien quiera mostrar una bandera catalana en el Estado Español. La portera y capitana del equipo Laura Ràfols he hecho caso omiso al tal Rubiales y ha celebrado el título con una senyera atada al trofeo en una acción de dignidad que debemos reconocer. Se trata de una de esas imágenes icónicas que pasaran a la historia, y si hubiera sido hecha por Gerard Piqué en vez de por Laura Ràfols habría pasado a la historia del deporto como el puño alzado de los deportistas negros en los Juegos Olímpicos de México.

Felicidades a Laura Ràfols. Y felicidades al FC Barcelona femenino.

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