Una catalana de un CDR no puede salir de su pueblo por tener una careta en casa mientras los españoles de La Manada están de fiesta en Ibiza

El circo de la justicia española está llegando a sus límites de dignidad, si es que los tiene. Y lo peor de todo es que los españoles lo aceptan. En este caso hablamos de la gran diferencia de criterio entre unos chicos españoles y muy españoles condenados a varios años de prisión y una chica catalana inocente y pacífica.



Tamara Vila, miembro de un CDR catalán fue inicialmente acusada de terrorismo y posteriormente encerrada en su pueblo por tener un silbato y una careta en casa. Ahora su madre está convaleciente por un accidente y el juez le ha prohibido salir del pueblo para ir visitarla demostrando la poca humanidad y el revanchismo que está controlando las riendas de la “justicia española”. Vila ha incluso pensado en desobedecer pero es consciente que eso la puede llevar dos años a una cárcel preventiva que en España se usa para el chantaje a los catalanes. En un interesante hilo de Twitter nos contaba su situación.

Esta situación ya por sí misma esperpéntica e injusta contrasta con el trato que la justicia española está dando a los violadores de La Manada, un grupo de individuos españoles y españolistas, entre los que se encuentra un Guardia Civil y un soldado, que a pesar de haber sido declarados culpables están en sus casas, con sus familias, intentando hacerse pasaportes para escapar y de fiesta en Cádiz e Ibiza. Que algún experto en derecho nos explique por qué unos violadores condenados a nueve años están libres y de fiesta, mientras Tamara no puede ni tan siquiera visitar a su madre enferma. O por qué hay nueve personas presas desde hace meses sin pruebas ni indicios de delitos más allá que la versión inventada por la Guardia Civil.

Si esto es el derecho en España no sólo los catalanes deberían querer independizarse, toda España debería pedir lo mismo. El problema: la mayoría de españoles apoya estas decisiones.

Comentarios